Tradición del Pastel de Boda

El origen del pastel de boda, se remonta a la época medieval, donde se realizan con harina, ya que era el símbolo de la fertilidad y prosperidad.

Fueron los romanos posteriormente quienes realizaron los pasteles de boda con harina y sal. Era durante la ceremonia cuando el novio comía un trozo del pastel y el resto lo rompía sobre la novia como señal de buena fortuna y bendición.

En el siglo XVII existía la tradición, de que si las chichas casaderas, dormían con un trozo del pastel de boda, debajo de la almohada soñarían con su futuro marido.

Esta tradición se fue eliminando, aunque en el siglo XIX aún había lugares donde se seguía manteniendo la tradición de romper el pastel de boda sobre la novia.

Fué a partir del siglo XIX, cuando el pastel de bodas, comenzo a ser popular.

La tradición siempre ha marcado que el color del pastel de boda debía ser blanco, como señal de pureza, pero poco a poco se ha ido innovando en este terreno y podemos encontrar verdaderas obras de arte, de distintos colores y decoraciones.

¿Por qué los novios cortan el pastel de boda?

Esto también tiene una razón simbólica, se considera que es la primera labor que los novios van a realizar en común. Es una de las tradiciones que se ha mantenido a lo largo del tiempo. Después de cortar el pastel, los novios se dan un trocito mutuamente, como señal de compromiso mutuo.

La tradición  marca que el primer trozo es para la novia

Figura de los novios

No se sabe cual fue el comienzo de esta tradición.

Cuenta una leyenda que fue la hija de un panadero, la que le pidió a su padre que creara un símbolo de amor, que pudieran ver todos los invitados y creó dos figuras representando a los novios. No sabemos si esta historia tiene algo de cierto o no, pero realmente es muy romántica y si es cierto que las figuras representan el amor que se tienen los novios.

El paso del tiempo, ha permitido que las figuras de tarta vayan evolucionando, hasta hoy en día que podemos encontrar verdaderas representaciones de los novios, así como de sus gustos, aficiones, representandolos perfectamente.

La colocación de las figuras ha dado origen a la tradición de entregar dicha figura u otra igual a la siguiente pareja que va a contraer matrimonio.

Una bonita tradición que se ha ido manteniendo a lo largo de los siglos y ha ido enriqueciéndose con nuevas ideas.

Desde detallesconcorazon esperamos que os haya gustado este blog y que continuéis con esta bonita y simbólica tradición.

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